SI YO FUERA MAYOR
Eva Janikovszky
Ilustrado por László Réber
"Todos los niños saben, incluso los más pequeños, que ser travieso es más divertido que ser bueno. Ser siempre bueno es terriblemente aburrido, y muy cansado. Si estás sentado sin moverte durante mucho tiempo, se te duermen las piernas. Si intentas comer con cuchillo y tenedor, el filete sale volando fuera del plato. Si te lavas las manos y las dejas bien limpias, para cuando has terminado los demás ya hace tiempo que están en la mesa. Los adultos dicen una y otra vez: ¡No seas travieso! ¡Sé buen chico! O bien: ¡Obedece!"
Esto es lo que piensa un niño que fantasea con ser adulto, permitiéndose hacer todo lo que no le está permitido y esta es su historia. El protagonista de este libro está cansado de que le digan lo que debe hacer: obedece, no te muerdas las uñas, ordena los juguetes, lávate las manos, etc... Y para él eso es terriblemente aburrido. Por eso él se imagina siendo mayor y todo lo que le gustaría hacer llegado ese momento. Le gustaría caminar hacia atrás, sentarse sobre los pies, acariciar a los gatos callejeros, tener una jirafa de mascota, llevar siempre zapatillas, etc... Se enamoraría de una mujer que compartiera su sentido del humor, que al asustarla no se enfade, que juegue con él y también se imagina teniendo muchos hijos con los cuales compartiría todo: hacer carreras, jugar al escondite o pilla pilla, campeonatos de patinete, pero siempre ganaría él, su papá. Porque papá siempre tendría el globo más grande, comería el helado con más bolas, porque para eso es MAYOR.
Pero las últimas dos páginas hacen reflexionar a los niños que para poder crecer y ser mayores tendrán que seguir unas reglas como abrigarse, no morderse las uñas, ordenar los juguetes y una larga lista de cosas, porque todo será estupendo cuando uno sea mayor, pero ¿por qué papá y mamá que son mayores siguen aún esa larga lista
“¡Qué injusto es ser un niño! Mientras se nos dice lo que debemos hacer en todo momento, los adultos hacen lo que quieren y cuando quieren. “
Todo un clásico de la literatura infantil. Uno de los libros más leídos por los niños húngaros (¡y los de otros 20 países donde fue traducido, hace 50 años!), que sigue siendo actual.
Para coleccionistas....por un ejemplar de la primera edición en español se pueden llegar a pagar hasta 100 €
Éva Janikovszky fue una de las autoras infantiles más influyentes de la literatura húngara. Sus libros han sido traducidos a más de 35 idiomas. En 1973, ganó el Deutscher Jugendliteraturpreis. Sus historias se centran en lo cotidiano y en las relaciones entre niños y adultos. Fue presidenta del IBBY (International Board for Young People) durante casi veinte años.




No hay comentarios:
Publicar un comentario