BENICIO Y EL PRODIGIOSO NAÚFRAGO
Autor e ilustrador Iban Barrenetxea
2016

Benicio tenía más de pobre que de pescador. Ambas cosas le venían de familia. Su barca estaba tan remendada como sus ropas y por caña de pescar tenía un palo de escoba, un cordón de bota y un oxidado clavo. Un día, (siempre hay un dia en el que las cosas cambian) pescando en el mar, atrapa a un pez bastante raro. De su boca sale un Prodigioso Náufrago. Tan agradecido está al pescador de que le haya salvado que le concede tres deseos.
“El Náufrago se sacó el librito del bolsillo (…) El pescador jamás había visto una escritura como aquella. Cuanto más se acercaba al libro, más pequeña se hacía la letra. No solo eso; en lugar de quedarse quietas, las palabras correteaban por la página como si fuesen insectos. Hubo un momento en el que a Benicio le dio la impresión de que una de las letras se detenía, le miraba y le saludaba con una de su patitas antes de seguir corriendo por la página” (…).
Benicio se las ingenia para sacar el máximo partido sin darse cuenta de que va cayendo en una espiral muy peligrosa. Todo le parece poco y su codicia no tiene límites hasta que algo no previsto se vuelve en su contra. Esa ambición desmedida propia, quizás de quien no ha tenido suerte en la vida, se va desatando y las monedas de oros e le acumulan por montañas en la barca. Como era de esperar, la avaricia hunde el bote y todos descubrimos que Benicio ha sido su propio verdugo. Seguro que a estas alturas ya habréis establecido similitudes con uno de los cuentos clásicos de la mil y una noches. Este genio marino es una suerte de Mefístófeles. Puede que ahí radique la diferencia en cuanto a la diferencia del final.
Este pequeño análisis de Pablo Delgado, en su blog "Farenheit 451" me ha parecido acertado e interesante.
"Barrenetxea traza una historia con una prosa poética y singular acompañada con sus grandiosas ilustraciones cargadas de una elegancia estética y visual sin igual, y con su peculiar estilo en el que mezcla el realismo magistral con lo caricaturesco de unos personajes sonrosados y algo desgarbados. Ayudan a mostrar los dibujos cómo el personaje central Benicio, pasa de ser un ingenioso planificador a un fracasado por culpa de ese deseo humano y desordenado de adquirir o poseer más de lo que uno necesita. Un grado de alteración mental que está relacionado con su incapacidad de controlar la reformulación de sus “deseos” en el momento en que sus “necesidades” (por la pobreza) son eliminadas por el Prodigio Náufrago."

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